‘Care Trucks’ llevan un abrazo y suministros a nuestras comunidades

Foto Care Trucks llevan suministros

Es domingo bien tempranito en la mañana, pero no importa. El entusiasmo y el deseo de ayudar son evidentes en los empleados del Programa de Voluntarios de Popular, quienes van llegando a la zona de Matadero en San Juan para salir junto a un camión lleno de víveres al municipio de Guánica con un solo fin: llevarles ayuda a los residentes y, sobre todo, el abrazo que tanto necesitan en medio del proceso de recuperación luego del paso del huracán María por Puerto Rico.

Es el segundo día de una jornada que se extenderá por dos a tres semanas, donde los llamados Care Trucks llevarán agua, galletas de soda, arroz, habichuelas, mantequilla de maní, sopas, cereales y otros víveres a unas 50 comunidades identificadas por las organizaciones sin fines de lucro que reciben el apoyo de la Fundación Banco Popular.

El primer día fueron a Punta Santiago, en Humacao, donde impactaron a más de 1,000 familias, que agradecieron que les llevaran “alimentos que saben cocinar”, como el arroz y las habichuelas, dijo Beatriz Polhamus, directora de la Fundación, antes de partir hacia Guánica junto al grupo de 30 voluntarios de Popular.

“Nos da tranquilidad el saber que lo que estamos haciendo vale la pena y que las ayudas están llegando a las personas que verdaderamente las necesitan”, explicó.

Esta es la primera fase del esfuerzo “Abrazando a Puerto Rico” – esfuerzo liderado por la Fundación Banco Popular para apoyar a la recuperación del la Isla luego del paso del huracán María –mientras que la segunda fase consistirá en proyectos a largo plazo relacionados con los temas de vivienda, educación y desarrollo económico.

Ana María Vidal Cerra, quien trabaja en la Fundación, dice que la labor voluntaria es parte de su trabajo.

“Ser voluntaria hoy, después del huracán, no es diferente a mi rol en la División de Compromiso Social de Popular”.

Luego de alrededor de dos horas de viaje, el grupo de voluntarios llegó a la Congregación de las Hermanas Dominica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima en Guánica, donde fueron recibidos por Sor María Julia Cintrón Espinel y miembros de la organización sin fines de lucro IDIIFCO, cuya meta es fortalecer a las familias que sirve.

Ataviados con camisas que leen “Abrazando a Puerto Rico”, los 30 voluntarios, algunos de la zona oeste, acomodan los artículos en mesas y reciben instrucciones sobre la logística por parte de Luz Santos, oficial de Programas de la Fundación, además de unas palabras de agradecimiento de Beatriz por decir presente.

“Los voluntarios de Popular son otra cosa. Son bien entregados y realmente ayudan de corazón”, asegura Luz.

Las personas van llegando al lugar, convocados por Sor María Julia e IDIIFCO, quienes se dieron a la tarea de identificar las personas con verdadera necesidad en Guánica y municipios aledaños, entregándoles un boleto para que pasaran a recoger los alimentos.

Boleto en mano, las personas pasan por un proceso de registro y luego se mueven hasta las mesas donde están los alimentos. Allí los esperan los voluntarios de Popular con mucho ánimo. Entre ellos se destacan los hermanos Cristian Rivera Pérez, de nueve años, y Carlos Rivera Pérez, de 15 años, hijos de Bárbara Pérez, quien trabaja en el área de Contraloría en Popular.

“Siempre me gusta que mis hijos sean parte de la experiencia e inculcarles el servicio, la humanidad y que nos ayudemos unos a otros”, dice Bárbara, quien disfruta de ayudar a todo el mundo. “Si se me da la oportunidad en Popular, pues siempre digo que sí”.

Las personas salen del área de las mesas con dos bolsas, una con la comida y otra con agua. La carga pesa, pero eso no borra las sonrisas y muestras de agradecimiento de quienes las reciben.

“Es una buena ayuda”, dice la residente Nidya I. Quiros Valentín, al recoger los alimentos y el agua. Mientras ella sale, continúan llegando más personas, incluyendo familias completas.

“Estoy bien agradecida con todos y con Dios”, expresó Jelitza Rosario, quien perdió todos los alimentos de su nevera cuando se fue el servicio de energía eléctrica tras el huracán.

A ella y a cada uno de los presentes, voluntarios de Popular los esperan en otra mesa para brindarles un sándwich de Subway para que también coman algo caliente. Esto como parte de una alianza entre la Fundación y la organización sin fines de lucro “Mano a Mano”.

Mientras unos recogen la compra, otros comen sentados en los gazebos, donde la brisa es confortable en medio de un día caluroso y de mucha humedad.

A lo lejos se observa un voluntario de Popular llevando la compra de una persona mayor a su vehículo. Como él, otros voluntarios repiten la admirable escena.

Para Sor María Julia, la ayuda de la Fundación “ha sido de gran bendición”. La religiosa manifiesta la gran alegría de que hayan llegado a impactar positivamente a Guánica, municipio donde asegura existe necesidad de comida. De hecho, personas que aún están refugiadas llegaron a recibir los alimentos.

Ya en la tarde, los voluntarios, algo cansados y acalorados, se muestran satisfechos por su labor. Impactaron a 500 familias. Fue una misión cumplida. Ahora se aprestan a partir hacia sus hogares, algunos en la zona oeste y otros en la zona metropolitana. Al otro día habrá otra jornada voluntaria de ayuda en esta primera fase de Abrazando a Puerto Rico. Los espera otra organización en otro municipio para recibir ese abrazo reconfortante y necesario para levantarse.