Música sana heridas emocionales en niños

1-26

Si la experiencia del huracán María fue dura para los adultos, imagínate cómo habrá sido para los niños, víctimas de maltrato, que viven en albergues. Durante el paso de María, el miedo y la ansiedad los invadió. Sin olvidar que también tuvieron que lidiar con los daños a los que se enfrentaron en su entorno y la falta de servicios esenciales, como agua y luz.

Está comprobado que la música es una herramienta poderosa que ayuda a bajar la ansiedad y sanar heridas emocionales, tanto en niños como en adultos.

Como parte de nuestra campaña Embracing Puerto Rico (Abrazando a Puerto Rico), los niños de la Red de Albergues Instituciones y Centros para Menores de Puerto Rico (RAICEM-PR) recibieron sesiones de musicoterapia, gracias a la ayuda de la Fundación Música y País. La musicoterapia es la disciplina que utiliza el aspecto clínico terapéutico de la música para trabajar con diferentes condiciones.

María Del Carmen Gil, directora ejecutiva de la Fundación Música y País, explicó que el trauma de María representó una pérdida mayor para estos niños. Los niños recibieron sesiones de musicoterapia para ayudarlos a canalizar sus emociones. “El objetivo fue que, a través de la música, pudieran canalizar e internalizar todas esas experiencias. Pudimos evidenciar resultados muy positivos entre los 450 niños y niñas que visitamos en 27 albergues a través de toda la Isla”, expresa Gil.

En las sesiones de musicoterapia se utilizaron instrumentos musicales, se interpretaron canciones alusivas al huracán y se realizaron dinámicas de grupo para que los niños hablaran sobre sus sentimientos y emociones. Es así como transformaron los pensamientos negativos en positivos. Además, crearon instrumentos musicales usando desechos del huracán.

En esta primera ronda de visitas se brindaron dos sesiones por albergue. En una segunda etapa se ofrecerán 10 sesiones en cada uno de los albergues escogidos, gracias a una alianza entre la Fundación Banco Popular, la Boston Foundation y la Hispanic Federation. Estas se trabajarán en coordinación con trabajadores sociales y sicólogos para atender los casos individualmente, aunque siempre realizarán sesiones grupales.

Para Marcos Santana, presidente de la Red de Albergues, las sesiones de musicoterapia fueron muy atinadas, convirtiéndose en el primer paso para atender la secuela emocional de los estragos del huracán en los niños.

Relató, que luego del huracán, los niños estaban tristes, lloraban y mostraban miedo cada vez que llovía, alertando sobre la urgencia de trabajar con su estado emocional mientras se atendían otras necesidades de suministros y ayudas de primera necesidad.

“Los estragos del huracán vinieron a abonar un estresor adicional a los niños sobrevivientes de violencia, que de ordinario, ya han tenido una vida muy difícil. Estos niños han perdido sus escuelas, su familia y sus casas al ser removidos de sus hogares. Para abonar a su triste situación, vieron cambios dramáticos en su entorno tras el huracán, como árboles en el suelo y sus lugares de juego destruidos en los albergues”.

Los albergues impactados con las sesiones de musicoterapia están ubicados en:  Bayamón, Humacao, Aguadilla, Mayagüez y Central. RAICEM-PR apoya a 104 albergues en 32 municipios de la Isla. Unos 2,000 niños reciben sus servicios en los albergues de la red.