Sistema educativo logra cambios en albergue de menores

Hogar Cuna San Cristóbal2

Desarrollar a niños disciplinados, tolerantes, independientes, que cuidan sus pertenencias y las de los demás, es solo parte de los grandes cambios que ha logrado el sistema Montessori en los niños del Hogar Cuna San Cristóbal. El sistema se implementó hace tres años en el albergue como un complemento a la educación que reciben en la Escuela Montessori San Cristóbal.

Usualmente los niños que llegan al Hogar, entregados por sus madres o familiares o que han sido removidos de sus hogares por el Departamento de la Familia (DF) por ser víctimas de maltrato, presentan una conducta de poca tolerancia a los demás, frustración y agresividad. Sin embargo, han presentado cambios radicales en su conducta desde que el Hogar cambió la forma en que trabajaban con ellos.

“El cambio ha sido fundamental en lo que tiene que ver con la conducta de los menores. Se sienten felices cuando logran una meta y les ha subido la autoestima”, asegura Ivonne Vélez, directora ejecutiva del Hogar Cuna San Cristóbal y de la Escuela Montessori San Cristóbal.

La implementación de este sistema en un albergue es innovadora, ya que por lo regular se utiliza en escuelas. Actualmente, además del Hogar Cuna San Cristóbal, existe otro albergue en el país de Belice que utiliza este sistema, según información que ha obtenido Vélez.

El Hogar Cuna San Cristóbal, que actualmente alberga a 17 niños en la espera de ser adoptados, cuenta con cuidadoras certificadas por la Asociación Montessori Internacional, quienes también están adiestradas en las etapas del desarrollo de los niños. A las 13 cuidadoras que tiene el albergue le llaman guías, como parte del cambio en el sistema, ya que ahora no se limitan a trabajos de cuidar y alimentar a los menores. La guía llega al albergue con una planificación previa de las destrezas que estará trabajando con los niños, de acuerdo con los rezagos que presente cada uno de ellos, como por ejemplo en el habla y el lenguaje. Todos los turnos tienen conocimiento de lo que se está trabajando con los niños para que se logre la consistencia necesaria, y cada día de la semana trabajan con una destreza diferente, explica Vélez.

“Las cosas se hacen con un propósito: mejorar la vida de cada niño”, indica.

Los niños del albergue también son educados bajo el sistema montessoriano en su Escuela Montessori San Cristóbal.

“En la Escuela pasa algo bien chulo, y es que no se puede identificar qué niño es albergado y que niño es de una familia. Es un proyecto bien bonito, aparte que incluimos la siembra como un proceso de aprendizaje y terapéutico”, manifiesta Vélez.

Cada viernes, los niños pueden llevar a sus hogares alimentos de sus siembras, añade.

La Escuela Montessori San Cristóbal viene a formar parte de los servicios que ofrece el Hogar Cuna San Cristóbal a la Comunidad. Fundado en el 1992, el Hogar provee, además del servicio de albergue, varios programas y talleres. Entre ellos figura el programa de adopción, orientación a la comunidad, específicamente en las escuelas, sobre las diferentes modalidades de maltrato y enfermedades de transmisión sexual.